12 marzo, 2012

Bebe


La tarde se va sin pausas
yo sentado en el sillón te recuerdo...
hace tiempo te recuerdo
... y te espero
El amor que siempre y nunca tuve...

Desde antes te nombro, te siento,
pero necesito tus ojos, que me miren,
tu mano, que me sienta,
tu abrazo, que me cura

Tengo el espacio en que no estas,
así me acompañas,
estoy aquí recordándote
Nos esperan el llanto y la risa
tu juguete y el ¿Por que?
el coche y el babero
el cuento y la fantasía,
la rabieta y la noche en vela

Mirarás con alguna parte de nuestros ojos,
abrazarás con algún pedazo de nuestros brazos,
sentirás con alguna esquina de nuestro corazón,
y serás…seremos

Completa este motivo, trasciende,
refresca la maravilla de la vida
como el rocio sobre la hoja, cada amanecer
                                                                                   Ivan

02 marzo, 2012

Racismo a la peruana


Por Antono Zapata

Una visita a las playas del Sur permite constatar tanto la transformación como la persistencia del viejo racismo nacional. No hay duda que la elevada discriminación existente se expresa en términos raciales. Todo lo popular se identifica con “cholo”, empezando por las personas y siguiendo por los productos que las caracterizan. Y, los cholos son segregados. No se juntan con la elite.

Pocos balnearios son mixtos, como San Bartolo por ejemplo, que dispone de un barrio residencial de clase media y otra zona popular, que creció como asentamiento de trabajadores llamado San José. Luego, la mayoría prefiere la exclusividad. Como sabemos, el extremo de la segregación se halla en las playas de Asia, con ingreso reservado y normas explícitamente discriminatorias contra el personal de servicio doméstico.

Pero, esa segregación ha dejado de ser fenotípica y ha pasado a ser de clase. Cholo equivale a pobre. Por lo tanto, inmediatamente se tiñe de color cobrizo y de formas crudas y poco acabadas. Así, cholo equivale también a feo. Mientras que el dinero y el manejo de las normas culturales occidentales inmediatamente blanquea. Conozco personas que han ascendido social y económicamente, que fueron tratadas como cholas media vida. Pero, de pronto empezaron a escalar y ahora, que se acercan a la vejez, se han vuelto totalmente respetables y no son discriminadas, de hecho algunas son vecinas de Asia, y más bien discriminan a las personas pobres a su servicio. Es decir, como bien ha sostenido Walter Twanama, en el Perú somos choleados por otros y también tenemos nuestros “puntos”, a quienes nosotros choleamos.

En otros países las mismas discriminaciones de clase no se expresan necesariamente en categorías raciales. Por ejemplo, en los EE. UU. existen algunos afroamericanos que han hecho mucho dinero y pertenecen a la elite económica del país. Pero no los consideran blancos. Siguen siendo considerados negros y su matrimonio más frecuente es igualmente con alguien de color.
Allá la segregación sigue siendo fenotípica y el estatus importa menos. Por el contrario, una sociedad mezclada como la peruana, ha usado el racismo para fundamentar las jerarquías sociales. A partir de la clase media se ingresa a la sociedad de los blancos, así seas originalmente indígena o negro.

La valla se encuentra en la clase media, que define dos escenarios, el mundo popular y su, parcialmente opuesta, sociedad que agrupa a quienes toman decisiones e importan en el Perú. “El grupo de los mil” según celebre definición de Rafo León. ¿Cuál es la marca distintiva?
Aparentemente, gozar de servicio personal, que el hogar cuente con empleada doméstica. Es decir, una vieja institución colonial, prácticamente desaparecida en el Primer Mundo, donde el trabajo doméstico es por horas y organizado como cualquier otro empleo. Nuestra particularidad es la empleada “cama adentro”, que significa una persona al servicio, a cualquier hora del día o de la noche, cuando se necesite.

No importa el lugar de residencia, puede ser uno de los Conos, la clave se halla en la disposición de servicio doméstico cama adentro. El hogar que lo dispone ha dejado la choledad y ha pasado a cholear a otros. Estas categorías se oponen a la vieja consideración fenotípica. Lo crucial ya no es el color de la piel ni siquiera los rasgos más pronunciados del cuerpo. Aunque son tomados en cuenta, importan menos que la posición social.

Ha ido evaporándose el llamado “racismo científico”, que fue muy fuerte en el mundo entero cien años atrás. Ese racismo identificaba el color del individuo con sus expectativas de civilización y jerarquizaba el mundo rígidamente, colocando a los blancos en la cima. Pero, eso no funciona más, porque la historia se ha encargado de desmentirlo y entonces la vieja discriminación se ha reciclado.
Así es el Perú. Un país donde nos hemos acostumbrado al choleo de una manera particular, segregando por clase y otorgándole un componente racial y estético a esa discriminación.

28 febrero, 2012

Confesiones de un gángster económico


En su libro Confesiones de un Economic Hit Man, John Perkins describe cómo él mismo, como un profesional muy bien pagado, ayudó a EEUU a timar a países pobres alrededor del mundo, en trillones de dólares, prestándoles más dinero del que ellos podrían alguna vez pagar, para luego hacerse dueño de sus economías.

Hace 20 años, Perkins comenzó a escribir un libro con el efectivo título : «Confesiones de un Gánster Económico».

Perkins dice que «el libro iba a ser dedicado a los presidentes de dos países, hombres que habían sido clientes a quienes yo respeté y de pensamientos afines : Jaime Roldós, Presidente de Ecuador, y Omar Torrijos, Presidente de Panamá. Los dos murieron en accidentes de aviones. Sus muertes no fueron accidentales. Ellos fueron asesinados porque se opusieron a esa fraternidad de corporaciones, gobiernos y élites bancarias. Nosotros, los Economic Hit Man, fallamos en obtener acuerdos de Roldós y Torrijos...y, luego, otro tipo de Hit Men, los Chacales, castigadores de la CIA que siempre estaban detrás de nosotros, llevaron a cabo su siniestra tarea».

John Perkins sigue en su escrito : «Fui persuadido para detener el libro que escribía. Cuatro veces más lo retomé durante los siguientes veinte años. En cada ocasión, mi decisión para recomenzar fue influida por los eventos del mundo actual : la invasión norteamericana de Panamá en 1980, la primera Guerra del Golfo, Somalía, y el surgimiento de Osama Bin Laden. Sin embargo, las amenazas o sobornos siempre me convencieron que lo detuviera».

Pero ahora Perkins ha publicado, finalmente, su historia. El libro es titulado Confesiones de un Economic Hit Man

Tomado de: pijazo.blogspot.com

19 diciembre, 2011

Delito de lesa humanidad


Hasta cuando dejaremos que estos patrones de conducta sigan reproduciendose -porque si en Mexico es asì, en el resto de America es igual o peor-, y que ademas conciente o no, sigamos ensuciando tan vilmente la pureza que, como un tesoro para la humanidad, guardan aùn los niños.

12 diciembre, 2011

Humala, Belaunde. Perspectiva histórica

"La juramentación… como presidente constitucional de Perú tuvo lugar en medio no solo de la expectativa popular sino de una total y completa legitimidad… Pero ¿Estaba… en condiciones de llevar a cabo la Gran política de Renovación (¿No les suena a "LA GRAN TRANSFORMACIÓN"?) que venía pregonando constantemente desde su primera intentona presidencial?… No hay que olvidar que… asumió el mando flanqueado por un lado, del recelo de numerosos conservadores, inquietados por las iniciativas renovadoras de la campaña y, por el otro, de las esperanzas reformistas de sus miles de partidarios y del pais en general".

El texto de Raul Palacios Rodriguez, tomado de la adenda a la obra de Jorge Basadre "Historia de la República del Perú" con el auspicio del diario El Comercio, podría trasladarse y describir perfectamente el ambiente de la toma de mando de Ollanta Humala como presidente de la nación, y no solo eso, veamos: Belaunde tomó las banderas de diversas luchas populares, con las que recogió para si la voluntad popular, tales fueron, la solución del problema de los yacimientos petroliferos de La Brea y Pariñas y contra el abuso de la transnacional IPC y la otra, la vibrante demanda popular por un plan de Reforma Agraria. En torno a estos puntos se creó tempranamente dentro del gobierno dos facciones, los "Carlistas" conservadores (como Carlos Ferreyros, Carlos Velarde, Carlos Muñoz; muy cercanos a presidente) y los izquierdistas "Termocéfalos". Belaunde, que llegó al poder aupado por los movimientos populares, inclinó rapidamente el fiel de la balanza hacia los "Carlistas" desoyendo las voces de quienes lo llevaron a palacio.

No trabajó por tanto, el tema planteado en la campaña con respecto a la reforma agraria ni solucionó el problema con la International Petroleum Company (IPC), firmando mas bien con ella el ACTA DE TALARA, un contrato a lo menos dudoso para los intereses del pais, que incluia la condonación de impuestos no pagados y por el valor del petroleo sustraido indebidamente (deuda que ascendia a 900 millones de dolares) y mucho mas aún al hacerse publica la desaparición de su pagina 11, que fijaba las condiciones de compra-venta del crudo entre la empresa estadounidense y el gobierno. Luego de eso, entre otros factores que no son motivo de la presente, el descontento popular se apoderó del pais y trajo consigo el debilitamiento y la desestabilización del gobierno. El resultado es bien conocido.

El presidente Humala aparentemente, acaba de hacer caso a los "Carlistas" de su gobierno y ha dejado desconcertados a su amplia base de electores, pierde asi rapidamente su base social, no solo por la conformación del nuevo gabinete, sino por como venia trabajando el problema de la asociación de las: Newmont Mining Corporation, Compañía de Minas Buenaventura e International Finance Corporation – IFC, con la Minera Yanacocha para el proyecto Conga.

El presidente Humala debiera saber leer los acontecimientos pasados y presentes y hacer las correcciones pertinentes para actuar de acuerdo a los intereses de los pueblos del Perú, que fueron los que lo llevaron a palacio como una gran promesa de justicia social y no para hacerle el juego a los poderes facticos que parecen hoy tenerlo rodeado.


Ivan Ortiz

De la Burbuja a la Crisis