19 julio, 2009

Hoy celebramos el 30 aniversario de la revolución Sandinista
Carlos Castro Jo*
Sobre Sandino:
"A Sandino se le considera uno de los pilares de la identidad nicaragüense. Es un lugar bien merecido por su lucha contra la intervención norteamericana. Pero como dijo Carlos Fonseca, Sandino era más que eso. Cuando uno lee El pensamiento vivo de Sandino y los libros que sobre él se han escrito, uno llega a la conclusión de que Sandino quería establecer en Nicaragua un gobierno democrático, honesto, regido por el Estado de derecho, progresista: un gobierno que sin dejar de estar a favor de los pobres se apegara a los postulados de la democracia y la ley.

Sandino en realidad era un liberal de los de verdad, de los que creían en los ideales de la Ilustración. Él luchó contra la intervención norteamericana porque quería construir un gobierno verdaderamente democrático, y eso no se podía ni se puede hacer en un país ocupado. La democracia es el poder del pueblo, y en un país ocupado, el poder no reside en el pueblo, sino que en el ocupante. Él lo dijo de esta manera: “El pueblo es soberano y debe respetársele el derecho de elegir sus gobernantes; y por esto luchará (el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional) sin descanso para hacer efectivo este derecho, hoy pisoteado por los conquistadores”. Como se puede ver, él estaba luchando para que en Nicaragua hubiera elecciones libres. Y lo hizo porque Sandino no estaba de acuerdo con el autoritarismo."
* Sociólogo y poeta costeño. Profesor de sociología en el Clark College, en Vancouver, Washington, EU.
Fuente http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/
Dic 2008
García: "la democracia soy yo"
Por Sergio Tejada

Desde los tristemente conocidos artículos de García Pérez sobre el “perro del hortelano” hasta la reciente publicación en el diario fujimorista Expreso de su artículo “A la fe de la inmensa mayoría”, hemos visto cómo el presidente ha ido endureciendo su discurso en contra de la oposición y criminalizando la protesta, polarizando a la sociedad al punto de sugerir que quien no apoya al gobierno o no comparte sus trasnochadas ideas, está en contra de la misma democracia.

Desde aquellas épocas en la que García entonaba “sigo siendo el Rey” se perfilaba ya esta vocación de monarquillo absolutista, que ahora se muestra en todo su esplendor con gabinetes cada vez más sumisos y con exabruptos tales como cuando afirmó que los resultados de las elecciones de 2011 dependían de él. Que García se considere la personificació n de la democracia tiene al menos las siguientes implicancias: a) los destinos de la nación están a cargo de un sujeto de personalidad megalómana y autoritaria (lo que Sinesio López ha llamado "delirios reaccionarios de grandeza"); b) se estaría desarrollando una estrategia de blindaje del neoliberalismo que empuje a la ilegalidad a los grupos de oposición al modelo, puesto que plantear alternativas a éste equivaldría a “atentar contra la democracia”.

Más allá de las patologías de García, el juego político consiste en persuadir a la opinión pública de que sólo es posible la democracia con el neoliberalismo y que toda alternativa al modelo económico es antidemocrática. Esta propuesta ideológica es fácilmente refutable pero no por ello deja de ser peligrosa. En Liberalismo y democracia (2006:7), Norberto Bobbio señala que la articulación entre democracia y liberalismo es histórica y contingente, y aclara que "un Estado liberal no es por fuerza democrático: más aún, históricamente se realiza en sociedades en las cuales la participación en el gobierno está muy restringida, limitada a las clases pudientes. Un gobierno democrático no genera forzosamente un Estado liberal". Más adelante afirma que "la combinación entre el liberalismo y la democracia solamente es posible, mas no necesaria". (Ibíd.:51)

Esto en cuanto al liberalismo, muchos de cuyos principios han sido traicionados o relegados por el neoliberalismo al privilegiar de manera fanática la libertad de mercado. De hecho el neoliberalismo fue una reacción conservadora a los avances sociales que se podían dar dentro del liberalismo, supuso el desmantelamiento de los Estados de Bienestar, de manera que la brecha entre democracia y neoliberalismo es aún mayor. Y no sólo nos referimos a la desigualdad y a la pobreza que se han acentuado en las décadas de neoliberalismo, sino a la forma en que ciertas decisiones que atañen al conjunto se han ido privatizando. La economía, por ejemplo, ha quedado fuera del control ciudadano o público, y responde cada vez más a los intereses de un puñado de grandes empresarios nacionales que, por lo general, constituyen oligopolios.

Tenemos argumentos, entonces, para cuestionar que plantear alternativas al modelo económico sea antidemocrático. Pero tenemos aún la tarea de desmitificar que oponerse al gobierno –o incluso pedir la vacancia presidencial- constituya un atentado contra la democracia. El politólogo Pérez Liñán señala que la nueva inestabilidad política en América Latina se diferencia de las del pasado en que no han amenazado a los regímenes democráticos sino a los gobiernos electos. Entre 1990 y 2001, nueve presidentes latinoamericanos se vieron obligados a dejar sus cargos, pero en ningún caso la renuncia fue seguida por gobiernos autoritarios.

La diferencia está en que los pueblos no dan golpes de Estado, se levantan frente a gobiernos antipopulares y excluyentes, y los obligan a retroceder en sus medidas o ceder el lugar a alguien que realmente los represente. Entonces, por definición, presionan por un gobierno más democrático. En el pasado, los golpes clásicos (como el que acaba de ocurrir en Honduras con el beneplácito de los sectores más reaccionarios de la derecha continental) deponían a gobiernos progresistas y populares, y colocaban en el poder de facto a caudillos militares que recortaban derechos y libertades (salvo contadas excepciones) . No existe tal riesgo cuando el pueblo, como actor histórico, recurre a la movilización y a la protesta ante la falta de canales institucionales para procesar sus demandas. Por ello, García inventa fantasmas, para no reconocer lo caduco del modelo económico que defiende y el rechazo masivo a su gobierno corrupto y entreguista.

Hay que ser enfáticos en esto: la democracia no es usted, señor García. Por el contrario, es usted quien pone la democracia en riesgo, entre lobbys, faenones, persecuciones políticas y vetos a candidatos de oposición, entre injerencias en los poderes del Estado, represión y cierre de medios de comunicación que le son incómodos. Es usted el riesgo.

Alan Garcia Pérez confiesa querer arrebatarle sus tierras a las comunidades nativas del Perú

Audio de García Pérez reiterando que entregará la PROPIEDAD de las tierras de la Amazonía al capital extranjero, desplazando a las comunidades nativas

18 junio, 2009

Un sacerdote de San Martín llama terrorista a Alan García ante nativos

Este es un sacerdote.

14 junio, 2009

12 junio, 2009

Crecen versiones de que lanzaron al río cadáveres de unos 50 nativos desde helicópteros

El modelo de "desarrollo" capitalista se ha visto desnudado aquí, desde su lado mas salvaje, igualmente su brazo ejecutor visible como son los gobiernos titeres y sus complices en la sombra -y a veces descaradamente visibles e impunes, sabiéndose poderosos- como son los grupos burgueses locales; vendidos a intereses devastadores de la dignidad de las personas y del planeta entero, a quienes no respetan por simple ideología. Es patético como, luego del mundo en que estamos viviendo, exista gente que siga defendiendo este sistema económico tan terrible para nuestro planeta, solo se entiende desde la ignorancia, el racismo, la indiferencia y la arrogancia de no aceptar que se equivocaron, que el modo de vida que decían defender era en realidad la defensa depredadora de su patética existencia individual, y a veces ni siquiera la de ellos sino de aquella a la que llegarían algún día, entreteniéndose en tanto con alguna posición social falseada o sustentada en algún elemento material del cual presumir y permitir la especulación del otro.

Todo esto en desmedro del resto (porque solo así se pueden sustentar esas formas de vida y no nos engañemos por favor), ese que no les interesa mas que para mano de obra barata, sin rostro, descartable y sin oportunidad de replica.
Con razón se dice por ahí que la raza humana está en franca degeneración, pero lo que intuyo es que, es el actual sistema económico mundial quien esta llevando a la especie humana a dicho estado. Tengamos entonces el coraje de cambiarlo.
Ivan Ortiz C

31 mayo, 2009

No te salves

Otra joya de Benedetti

Vargas Llosa ¿escritor o provocador profesional?

Carlos Angulo Rivas*

No hay nada que hacer. Los medios de comunicación nos quieren tener jalados de las orejas. Nos quieren hacer creer todo lo que los empresarios y las mafias internacionales del dinero fácil nos endilgan como noticia. Digo dinero fácil porque estos empresarios de los medios de comunicación, la prensa y la TV, están financiados generosamente por los intereses de la ultraderecha norteamericana y la CIA; y con ese dinero en la bolsa son capaces de mentir y distorsionar la verdad con el exquisito gusto de los filibusteros. Mario Vargas Llosa, un escritor venido a menos en el contexto de la literatura, después de cobijarse con sus primeras obras en el boom latinoamericano, cuando a capa y espada defendía a la revolución cubana, hoy se presta al juego de los sucios intereses imperialistas haciéndose pasar por víctima de la intolerancia del gobierno bolivariano de Venezuela. ¿Cuál intolerancia, la de permanecer unos minutos en el aeropuerto? Ni que fuera el Sumo Pontífice para que pase así nomás, sabiendo que viene a provocar situaciones de vandalismo en un país ajeno. Sabiendo que llega a auspiciar las marchas de la pituquería venezolana que ha perdido los privilegios de mofarse del pueblo y manejarlo a su regalado gusto; y no sólo de manejarlo y manipularlo, que ya es bastante, sino de robarle su patrimonio nacional y los recursos naturales mediante contratos leoninos de exacción que enriquecieron a más no poder a ladrones contumaces del calibre de Carlos Andrés Pérez y sus secuaces.

No hace mucho, cuatro semanas atrás para ser precisos, el famoso compositor cubano y fundador de la “nueva trova” Silvio Rodríguez, no sólo fue demorado unos minutos en el aeropuerto de llegada sino prohibido de embarcarse en el avión y por supuesto de tocar Nueva York, donde estaba invitado a cantar en un concierto de homenaje a su amigo Pete Seeger, cantautor quien cumplía noventa años de edad. Simplemente a Silvio Rodríguez le negaron la visa. ¿Alguien escuchó decir algo a Vargas Llosa frente a este inaudito atropello? ¿Alguno de los especialistas en armar escándalos de la nada, los empresarios de la prensa y la TV, según dicen en defensa de la libertad y la democracia, llamaron intolerante al gobierno de Barack Obama? Silvio Rodríguez no venía a hacer declaraciones políticas, ni a agitar a los opositores políticos de nadie, ni a insultar a los presidentes, sino a cantar pero fue prohibido por los promotores de la libertad y la democracia del gusto de Mario Vargas Llosa.

Bueno y no sólo prohibieron la visita de Silvio Rodríguez sino también se la han agarrado contra las esposas de los cinco héroes cubanos acusados falsamente de terrorismo y sentenciados a prisión en Estados Unidos. Y este no es sólo un caso de libertad sino de humanidad. Los familiares obtuvieron del gobierno de Gobierno de Estados Unidos, a través de su Sección de Intereses de Norteamérica en La Habana, la autorización de una visa de visita cada 12 meses o al menos cada año y medio; sin embargo, a Olga Salanueva, esposa de René González, el Gobierno de Estados Unidos le ha negado visitar a su esposo desde el 2002 y hasta la fecha no le permiten el derecho a viajar a ese país; lo mismo sucede con Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández, quien no ha vuelto obtener más permisos para viajar a ese país desde cuando a su llegada al aeropuerto de Houston, Texas, el 25 de Julio de 2002, las autoridades locales la mantuvieron detenida arbitrariamente durante 11 horas, negándole el acceso a los funcionarios consulares cubanos y revocando su visa. Aquí Mario Vargas Llosa y sus compañeros de ruta de la prensa y la TV tampoco dijeron nada de nada y menos atacaron a la administració n norteamericana de intolerante o cosas por el estilo.

¿No se estará volviendo loco don Mario, en este momento en Caracas, revisando su ardorosa defensa a la revolución cubana de antaño, a efecto luego de poder renegar de los principios básicos del existir humano, el derecho a la igualdad, a la justicia y a la razón? Algo de aquello debe haber, puesto que Mario ganado por la frivolidad del mundo capitalista, la vanidad enfermiza y el brillo del oro, ya no escribe como al comienzo de su carrera y en los últimos tiempos sus novelas o novelillas dejan mucho que desear con madrastras incestuosas y chicas malas o crónicas recreadas de lo ya escrito por otros como la historieta del dictador dominicano Rafael Trujillo. Y también dejan mucho que desear cuando confunde la ficción con un monumento de mentiras en paraísos de la otra esquina denostando a la luchadora social Flora Tristán y a su nieto el gran pintor Paúl Gauguin, además con nombre propio; ni que hablar de la Tía Julia y el escribidor donde a su ex esposa denigra sin clemencia alguna; tal vez a don Mario mejor le queda el papel de don Rigoberto sin muchos cuadernos porque se retrata él mismo con todas sus frustraciones o la no ficción “el pez en el agua,” autobiografía de su fracaso electoral frente a un japonés. En realidad, sus novelas dejaron de ser tales hace mucho tiempo para dar paso al entretenimiento comercial de fácil venta de las editoriales, para entretenimiento de la burguesía, pues. No se engañe de sus éxitos don Mario ni se maree con los premios. Todo es posible en la economía de mercado, en el free market. Con razón el ministro de Cultura de Venezuela lo ha llamado a usted ex intelectual. Otra cosa es hablar de Saramago, Gunter Grass, García Márquez, Harold Pinter o Toni Morrison, para no hablar de los clásicos de la literatura universal.

Y por eso también, oiga don Mario, usted tiene aliados y defensores no muy santos, vergonzosos digamos. Si no como explica su gran amistad con elementos tan desprestigiados como Plinio Apuleyo, Carlos Alberto Montaner, Sebastian Piñeira, Enrique Krause, Manuel Espino Barrientos, Belisario Betancourt, Andrés Pastrana, Otto Guevara, Jorge Quiroga, Jorge Castañeda y otros esperpentos ultraderechistas financiados por la CIA. Y conste que no le critico su posición conservadora y neoliberal, tal vez usted haya llegado a la conclusión de que el capitalismo salvaje, hoy en crisis, criticado por Juan Pablo II, sea lo mejor para los pueblos del tercer mundo; total esa es la opción ideológica escogida por usted. Más bien gustaría a todos que usted defienda esos principios fundamentalistas de los “Chicago boys” impuestos por la dupla Reagan – Thatcher, nos gustaría escucharlo hablando de manera honesta sin atacar furiosamente a quienes no le creen ni pueden creerle. Debería ser usted ser más sustantivo y menos adjetivo, debería usted demostrarnos con ejemplos precisos en que país latinoamericano o del mundo, sobre todo en los de sus amigos, se acabó el analfabetismo y la gente puede tener salud, educación, comida y trabajo digno. Un solo ejemplo podría satisfacernos. No caiga en ridículo del prestigioso aventurero, convenga que el mundo ha cambiado y usted permanece anacrónico llegando a Caracas con frases maltrechas de “dictaduras comunistas” “totalitarismos” y otras lindezas pasadas de moda. Parece que usted se quedó con el vocabulario de la “guerra fría” don Mario. Ni siquiera ha advertido que esa “guerra” terminó hace casi veinte años ¿no ha leído a su colega Gunter Grass?

Las piezas oratorias de museo déjelas en su lugar, son parte de la historia como parte de la historia es su condición de intelectual. Le recomendamos de buen corazón, no sea obsoleto. Está claro don Mario que usted no defiende principios sino los actos delincuenciales de la corrupción endémica latinoamericana. En nombre de una libertad abstracta y una democracia inexistente, defiende a delincuentes de la talla de Carlos Menem, Salinas de Gortari, Alan García, Sánchez de Lozada, Carlos Andrés Pérez y otros similares. Por eso ellos y sus malas juntas son los únicos que lo ponderan, lo animan y lo defienden. Y por ello también, bien ganado se lo tiene, el calificativo de ex intelectual dado por el ministro de cultura bolivariano, quien lúcido ha advertido donde termina el escritor para dar paso al provocador político profesional. Tanto bombo para decir algo que los latinoamericanos de corazón recibimos con beneplácito y ojala se cumpla su predicción aquella de: “Venezuela se convertirá en la segunda Cuba de América Latina.” Ojala que toda Latinoamérica tenga los índices sociales que exhibe Cuba en las estadísticas de la Naciones Unidas, ojala la democracia participativa se inscriba en la historia de nuestros pueblos, sea una realidad, bajo la égida de José Martí y Simón Bolívar.


*Poeta y escritor peruano residente en Canadá.

28 mayo, 2009

Petroleo, la causa del conflicto

Por Pedro Francke*

La causa del conflicto en la Amazonía es el empecinamiento de Alan García en explotar todo el petróleo que hay allí, a como dé lugar, rápidamente. En una sola ronda de licitaciones otorgó concesiones para la explotación petrolera hasta que estas alcanzaron 49 millones de hectáreas de la Amazonía, el 72% de su territorio. Brasil, cuya área amazónica es mucho mayor que la nuestra, no tiene concesiones petroleras ni por la séptima parte que el Perú. Mucho menos Colombia, que también tiene un gobierno de derecha y neoliberal.

¿Es esta la mejor estrategia para nuestra economía? Recuérdese que el petróleo sólo puede extraerse, y venderse, una vez. Se agota. Es verdad que podríamos sacar el petróleo y luego invertirlo juiciosamente en favor de las generaciones actuales y futuras, pero cuando todo ese dinero está en manos de nuestros gobernantes, puede desaparecer con facilidad.
La corrupción prevaleciente en el Perú, como lo mostraron los petroaudios de Rómulo León y el “faenón”, indican que mejor es no sacar todo el petróleo a la vez, sino paulatinamente. Como dice el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz: “El subsuelo puede ser el mejor sitio para guardar esta riqueza, sobre todo si existe el riesgo de que el gobierno use esos ingresos para sus propósitos antes que para el bien público” (*).

Por otro lado, el haber concesionado de golpe enormes territorios tampoco es buena política. Refirámonos a Stiglitz nuevamente: “Cuando la competencia por los recursos es limitada -y sobre todo cuando se sabe que es limitada- el precio que prevalecerá será menor. Una forma de limitar la competencia es licitando súbitamente un gran número de lotes -aumentando la oferta de tal manera que la demanda por cada lote sea limitada” (*).

Imagínese, amigo lector, que usted fuera dueño de 50 edificios en Lima. ¿Remataría todos los departamentos en un solo día, vendiendo a cualquier precio? Ni siquiera en la bolsa de valores, donde hay miles de compradores, un inversionista pone a la venta cantidades muy grandes de acciones de la misma empresa en un solo día. Eso lo sabe hasta el corredor de bolsa más novato.
Pero ese remate acelerado es precisamente lo que hizo este gobierno en el “faenón” del petróleo. Este remate se ha realizado sin ningún diálogo con los pueblos indígenas, por lo que violenta convenios internacionales suscritos por el Estado peruano.

La explotación petrolera viene generando, además, costos ambientales con efectos sobre la salud de los pueblos indígenas. En las 34 comunidades nativas de la zona de los ríos Tigres y Corrientes, donde opera Pluspetrol, el Ministerio de Salud encontró que el 98% de menores sobrepasa los límites aceptables de cadmio en la sangre. En muchas zonas, la explotación petrolera o maderera ha afectado la pesca y la caza, actividades básicas para la sobrevivencia de estos pueblos.

La actual protesta indígena se explica porque su salud y su vida están amenazadas y tienen la ley de su parte. Pero reconocer que tienen la razón facilitaría también promover otras opciones de desarrollo amazónico basadas en el aprovechamiento del agua, el bosque y la biodiversidad en alternativas como el turismo ecológico, la venta de la captura de gases invernadero y los bionegocios. Todo ello debe hacerse consultando a los pueblos amazónicos, nunca imponiéndoles a sangre y fuego decisiones tomadas en la capital.

Notas:
(*) J. Stiglitz: “The role of the state” en J. Sachs, J. Stiglits y M. Humphreys “Escaping the resource curse”, páginas 15 y 31, traducción propia.
* Pedro Francke es economista, ex presidente de Foncodes. Actualmente es profesor del Departamento de Economía de la Universidad Católica y Director de la revista “Bajo la Lupa”.


Fuente: Diario La República: http://www.larepubl ica.pe/actualida d-economica- pedro-francke/ 21/05/2009/ petroleo- la-causa- del-conflicto

19 mayo, 2009

padre nuestro latinoamericano - Mario Benedetti

Hasta siempre Mario... y gracias