09 octubre, 2012

Chávez derrotó a la orgía publicitaria

Abner Barrera
 
La empresa periodística comercial transnacional CNN envió a Venezuela con algunos días de anticipación a las elecciones, a su equipo de publicistas para preparar los ánimos, y sumarse luego a la celebración del triunfo de Henrique Capriles, para quien habían venido trabajando desde Atlanta hace medio año.

En los últimos meses la sede de ese medio sirvió para calumniar, a toda hora y en todos los programas a Hugo Chávez. Los periodistas que ahí laboran, con poca o ninguna cultura política, aplaudían a los “analistas” invitados en la satanización que hacían al líder bolivariano. Basta ver las “entrevistas” con Andrés Oppenheimer, Álvaro Uribe, Mario Vargas Llosa, Carlos Alberto Montaner y otros neoliberales de la caverna latinoamericana. Un bostezo o una mueca de esos “ilustres”, a favor de Capriles o en contra de Chávez, eran reproducidos sistemáticamente.

Contra todos los pronósticos de las encuestas realizadas por empresas responsables que anunciaban que Chávez ganaría el 07 de Octubre por 10 puntos de ventaja (como en efecto ha sido el resultado dado por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela), CNN insinuó e insistió previo a las elecciones, que las diferencias se habían reducido y que ambos candidatos llegaban al 07 de octubre en un empate técnico. Este anuncio se convirtió en una orgía publicitaria que tuvo eco en todos los medios de la oligarquía en América Latina, Miami y Madrid. Ya a mediados de setiembre Capriles “entrevistado” por Oppenhaimer afirmó categóricamente que él iba a ganar las elecciones (según encuestas ‘serias’ y ‘neutrales’) con un millón de votos de diferencia.

Los publicistas de CNN Janiot, Palacios y del Rincón acostumbrados a ver en sus países (Colombia y México) irregularidades en los procesos electorales, llegaron a Caracas frotándose las manos, para gritar ¡Fraude! ¡Fraude! en caso no ganara Capriles, atribuyendo posibles anomalías al Consejo Nacional Electoral. Estos artistas “no” estaban enterados que personalidades confiables de distintas países habían ratificado que el Sistema Electoral Venezolano es un ejemplo para el mundo.

El mismo 07 de octubre Vargas Llosa escribió en el diario español El País, que el chavismo iba tratar de manipular los resultados y que según las últimas encuestas Capriles tenía entre dos y cuatro puntos de ventaja. El desbocado, creyendo que influye con sus diatribas aseveró que debido a la enfermedad que sufre Chávez –aunque él dice que ha vencido al cáncer- “el riesgo de que si lo reeligen no esté en condiciones de seguir gobernando, es enorme”, y propone que debería convocarse a nuevas elecciones en un plazo de tres meses en las que ganaría Capriles. Como puede verse, Vargas ha empezado a escribir una nueva novela.

Por su parte el agente de la CIA Montaner dijo también el 07 de octubre en El Nuevo Herald (panfleto de los contrarrevolucionarios batistianos de Miami) que Capriles ganará las elecciones por un margen de 600.000 a 900.000 votos. Y al final de su artículo, se auto consuela, anunciando como profeta apocalíptico lo siguiente: “Puesto que el fin del chavismo, gane o pierda estas elecciones, está tan próximo como lo disponga el grave cáncer que padece su líder”.

Para ninguna elección presidencial en otro país de América Latina hubo tanto despliegue periodístico. Por algunos días la mirada de todo el mundo estuvo puesta en Venezuela, no en vano llegaron diez mil periodistas a Caracas. El imperio jugó ahí una de sus cartas “fuertes”, para recuperar la región. De ahí que el triunfo de Chávez es motivo de alegría y esperanza para las fuerzas progresistas del mundo. Mientras los simpatizantes de la revolución bolivariana celebraron con júbilo la victoria, otras imágenes mostraron a los ricos llorando en Caracas y Miami.

Para estas elecciones las empresas traficantes de la información al servicio de los emporios de poder económico apostaron sin reserva por el candidato de la oligarquía, anunciando de antemano el triunfo. El periodista César Lévano dice: “Si los grandes diarios y las televisoras mayores de América Latina votaran en Venezuela, el triunfo de Henrique Capriles, rival de Hugo Chávez, estaría asegurado” (La Primera, Lima Perú). Hoy desde sus heridas abiertas, el poder mediático sostiene que ha sido un triunfo ajustado. ¡Mentira! Chávez no ha ganado por uno o dos puntos, Chávez ha ganado con una diferencia importante de diez puntos (más de un millón y medio de votos).

A nadie le queda dudas que Capriles era el candidato no solo de la oligarquía venezolana sino de la misma Casa Blanca, de ahí el apoyo periodístico que tuvo. Chávez acuerpado por el pueblo bolivariano le asestó un duro golpe a la oligarquía venezolana, a la Casa Blanca y como en ninguna otra elección, al poder mediático y maniático comercial.

http://alainet.org/active/58641

Chávez, los mentirosos y el Infierno de Dante

Atilio Boron

En La Divina Comedia Dante Alighieri describe con artesanal minuciosidad los diferentes círculos del Infierno. Son nueve, pero nos interesa el octavo porque es el que está destinado a castigar a los mentirosos, entre los cuales sobresalen los malos consejeros, los charlatanes y los falsarios, gentes que mienten a sabiendas y sin escrúpulo alguno. Si el gran florentino tiene razón en su descripción las recientes elecciones venezolanas sumaron una enorme cantidad de candidatos a penar para siempre en ese círculo infernal. Pocas veces nos tocó soportar tanta cantidad de mentiras como las que leímos y escuchamos en estos días. La “dictadura chavista”, “ataques a la libertad de expresión” en la República Bolivariana, el “fraude electoral” fueron algunas de las más recurrentes en el fárrago de acusaciones descargadas sobre Chávez con tal de impedir su inexorable victoria.
 
¿Por qué tanto odio, tanta sed de venganza que hizo que políticos y comunicadores sociales que supuestamente deberían caracterizarse por su equilibrio y sensatez se convirtieran en voceros de las peores calumnias en contra de este personaje? La razón es bien sencilla: mienten porque los intereses de clase que representan, asociados a –y articulados políticamente con- los intereses imperiales exigen borrar al chavismo de la faz de la tierra, y para ello cualquier recurso es válido.

Venezuela, que encierra en sus entrañas las mayores reservas petroleras de la Tierra, es una presa que suscita los apetitos incontenibles del imperio, impaciente por reapropiarse de lo que una vez fue suyo y dejó de serlo por obra y gracia de Chávez. Como se trata de un propósito inconfesable, por ser un simple acto de latrocinio, se requiere apelar a retorcidos argumentos para que el delito aparezca como un acto virtuoso.

Por eso los mentirosos tienen que decir que el chavismo instauró una "dictadura" en un país que desde 1999 hasta ayer convocó a su población a las urnas en quince oportunidades para elegir autoridades, diputados constituyentes, miembros de la Asamblea Nacional o para refrendar con el voto popular la nueva constitución o para decidir si se le revocaba o no el mandato al presidente.

De las 15 contiendas electorales Chávez ganó 14 y perdió una, el referendo constitucional del 2007, por menos del 1 por ciento de los votos, y de inmediato reconoció la derrota. Curiosa "dictadura" que obra de esa manera, como lo recordara Eduardo Galeano hace ya unos años. No sólo eso: resulta que esta "dictadura" extendió los derechos políticos (amén de los sociales y económicos) como jamás antes lo habían hecho los regímenes supuestamente democráticos que gobernaron Venezuela desde el Pacto de Punto Fijo de 1958 instaurando una insípida alternancia sin alternativas entre democristianos y socialdemócratas que murió de muerte natural en 1998.

Cuando Chávez llega al poder, en febrero de 1999, uno de cada cinco venezolanos mayores de 18 años no existían políticamente: no podían votar porque no se los inscribía en los padrones y ni siquiera poseían documentos de identidad. Hoy la "dictadura" chavista redujo esa cifra al 3.5 por ciento. Además, en la Cuarta República (1958-1998) el abstencionismo de quienes sí podían votar fluctuaba en torno al 30 o el 35 por ciento llegando, según lo afirmara Daniel Zovatto, director del Observatorio Electoral Latinoamericano, a picos del 80 por ciento en la década del sesenta.

En la elección del pasado 7 de octubre se registró la más alta tasa de participación, con una abstención de apenas el 19 por ciento. Por si lo anterior fuera poco, mientras en la “ejemplar” democracia norteamericana se vota en un día hábil (el primer martes de noviembre, año por medio) y la tasa de abstención ronda el 50 por ciento, en la "dictadura" chavista se lo hace en días domingos y con transporte gratis para que todos puedan acudir a los centros de votación. Fue por eso que el ex presidente Jimmy Carter aseguró que el sistema electoral de la Venezuela bolivariana es mejor que el de Estados Unidos y uno de los mejores del mundo. Sin embargo, los condenados al octavo círculo del infierno insisten en que lo que hay es una "dictadura" y que lo que faltan son libertades.

Su servil empecinamiento se refleja también en sus constantes críticas a los supuestos límites a la libertad de expresión en Venezuela: era ridículo, y hasta daba un poco de lástima, ver a esos severos custodios de la libertad de expresión denunciando públicamente las supuestas limitaciones a tan fundamental derecho sin que nadie en Venezuela interfiriera en su labor.

¡Decían públicamente y a los gritos que no había libertad! ante la mirada entre socarrona y perpleja de venezolanos que no entendía lo que proclamaban estos energúmenos en plena calle y a la luz del día. Basta con ojear los periódicos venezolanos para comprobar el tenor de las feroces críticas y perversas difamaciones que disparan a diario en contra de Chávez y su gobierno. Por supuesto, estos santos varones (y beatas mujeres) que fueron a la patria de Bolívar a custodiar la amenazada libertad de expresión jamás se inquietaron o manifestaron la menor preocupación por los 25 periodistas asesinados por el régimen títere que el imperialismo norteamericano instaló en Honduras luego del golpe de 2009.

Tampoco se toman la molestia de informar que de los 111 canales de televisión existentes en Venezuela sólo 13 son públicos, y que tienen una audiencia de apenas el 5.4 por ciento como lo demostraran Jean-Luc Mélenchon e Ignacio Ramonet en una nota reciente. Y en los medios gráficos la situación es aún peor, porque el 80 por ciento está en manos de una oposición radicalmente enfrentada al gobierno. Diarios que, como los dominantes en la Argentina, violaron la veda electoral venezolana propalando subrepticiamente versiones vía twitter en los que aseguraban el triunfo irreversible de Henrique Capriles.Patricia Bullrich, una diputada argentina “tuiteaba”, con base en esas fuentes, “ 52.8 Capriles, 47.2 Chávez” y Federico Pinedo, otro diputado argentino, escribía alborozado “Gana @Capriles!”. Ninguno de los dos pidió perdón por haber engañado a miles de personas con tamañas falsedades. Es más, en declaraciones posteriores se enorgullecen en haber actuado como lo hicieron librando, como estaban, un duro combate en contra de la “tiranía chavista.”

Contrasta con estas infames actitudes la seriedad, neutralidad y el profesionalismo del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, un organismo público con representación multipartidaria, que tal como lo había anticipado sólo comunicaría los resultados de las elecciones cuando las tendencias del voto fueran irreversibles. Así lo hizo unas pocas horas después de terminado el comicio cuando un 90 por ciento de las actas confirmaba una ventaja inalcanzable a favor del presidente Hugo Chávez (con 54 por ciento de los votos), misma que se amplió hasta llegar al 55 por ciento al finalizar el escrutinio. Con una diferencia de más de 1.600.000 votos la discusión sobre el fraude tuvo que ser discretamente archivada. Mejor no pensar en lo que hubiera sido el escenario si Chávez triunfaba con por un 2 o 3 por ciento de los votos.

Desilusionados y derrotados, los voceros del imperio sacaron de la manga el nuevo tema con el cual acosar a la Venezuela bolivariana: la salud de Chávez. Las usinas del imperio se encargaron de reconfigurar la agenda, y seguramente insistirán con este asunto mientras buscan nuevas formas de desestabilizar a su gobierno. Ya antes habían aludido a esto, pronosticando como decía la presentadora de CNN, Patricia Janiot, que a Chávez le quedaban entre 9 y 12 meses de vida. Esa fue una de las hazañas del venezolano: derrotar al cáncer. La otra: sostener una enorme inversión social que cambió para siempre las condiciones de existencia -tanto objetivas como subjetivas- de las clases populares, más allá de la necesidad, reconocida por Chávez, de mejorar la gestión de la cosa pública.

Derrotados en las elecciones ahora vuelven a la carga porque el líder bolivariano ha demostrado ser un formidable aglutinador de la tradicionalmente dispersa dirigencia latinoamericana, lo que le ha permitido neutralizar con eficacia la regla de oro de cualquier imperio: “divide et impera”, como enseñaban los romanos. Y ese sí que es un pecado imperdonable, que merece mucho más que descender al octavo círculo del Infierno para hacerle compañía a tantos pseudo-periodistas (en realidad, publicistas de grandes empresas que utilizan los medios de comunicación para facilitar sus negocios) y supuestos republicanos cuya preocupación excluyente es garantizar la continuidad de la dictadura -aunque se vista con ropajes democráticos- del capital.
 
El pecado de Chávez, murmuran por lo bajo (y a veces lo vociferan, como lo hace el impresentable Mitt Romney) es intolerable e imperdonable, y habrá que acabar con él cuanto antes. Ignorante de las leyes que rigen la dialéctica histórica la derecha cree que la larga marcha de Latinoamérica y el Caribe hacia su segunda y definitiva independencia es la obra maléfica de algunos espíritus malignos, como Fidel, el Che y Chávez. Parafraseando aquel célebre título del discurso de Fidel en el juicio por el Moncada, a la derecha imperial y sus voceros locales “la historia los condenará.”

- Dr. Atilio Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina http://www.atilioboron.com

17 septiembre, 2012

Perú : Imperio de Tesoros escondidos - el principio


CURA DEGENERADO


Un cura de Paraná fue acusado este viernes de 50 casos de pedofilia contra chicos de 12 a 14 años, los hechos ocurrieron entre 1984 y 1992. Una vez conocido el caso el arzobispado local manifestó su pesar y vergüenza. Por otro lado se conoció que el cura sigue en funciones.
El clérigo acusado es Justo José Ilarraz quien habría abusado a los jóvenes entre 1984 y 19882 fue prefecto del Seminario Menor de la capital entrerriana, donde cometió los abusos de menores.
El cura abusaba de los chicos de 12, 13 y 14 años “entre las cuatro paredes de su habitación privada del Seminario o en el baño. No se tenía que enterar nadie. Si alguien traicionaba ese pacto perverso de confidencialidad la iba a pasar mal“.
Si alguno de los chicos osaba contar algo de lo sucedido, “iban a empezar las represalias y se acababan los privilegios: los caramelos, los chocolatines, la buena comida, la TV o las películas en video“.
Al respecto, el arzobispado de Paraná difundió un comunicado en el que reconoció los hechos, pero no informó si se iniciaron actuaciones judiciales contra el violador.
“Las últimas noticias periodísticas reavivan nuestra profunda vergüenza e inmenso dolor por faltas gravísimas cometidas por uno de quienes deben servir a la vida moral del pueblo, con su ejemplo y enseñanza“, dice el comunicado eclesial.
El documento eclesiástico agrega que esta situación “nos interpela para que nuestro compromiso con la verdad y el bien sea cada vez más auténtico y eficaz“.
Agrega el escrito que, “siguiendo las directivas emanadas desde la Santa Sede, en especial de su santidad Benedicto XVI, se solicitó desde hace tiempo el levantamiento de la prescripción a fin de la aplicación de las sanciones correspondientes” al cura.
“El sacerdote acusado, debido a las gestiones realizadas por el Arzobispo de Paraná y por el Obispo de la diócesis de Concepción de Tucumán, se encuentra apartado del ejercicio de su ministerio hasta que la Santa Sede resuelva su situación“, añade el texto.
Sin embargo, Enz dijo que el Arzobispado de Paraná “miente“, porque el sacerdote no esta separado de esa función, y agregó: “yo tengo fotos donde se lo ve dando misa” en la localidad tucumana de Morteros.

05 julio, 2012

DETENCION DEL PADRE MARCO ARANA

SADISMO ECONÓMICO
Por Ignacio Ramonet

Editorial de Le Monde Diplomatique

¿Sadismo? Sí, sadismo. ¿Cómo llamar de otro modo esa complacencia en causar dolor y humillación a personas? En estos años de crisis, hemos visto cómo –en Grecia, en Irlanda, en Portugal, en España y en otros países de la Unión Europea (UE)– la inclemente aplicación del ceremonial de castigo exigido por Alemania (congelación de las pensiones; retraso de la edad de jubilación; reducción del gasto público; recortes en los servicios del Estado de bienestar; merma de los fondos para la prevención de la pobreza y de la exclusión social; reforma laboral, etc.) ha provocado un vertiginoso aumento del desempleo y de los desahucios. La mendicidad se ha disparado. Así como el número de suicidios.
A pesar de que el sufrimiento social alcanza niveles insoportables, Angela Merkel y sus seguidores (entre ellos Mariano Rajoy) continúan afirmando que sufrir es bueno y que ello no debe verse como un momento de suplicio sino de auténtico júbilo. Según ellos, cada nuevo día de castigo nos purifica y regenera y nos va acercando a la hora final del tormento. Semejante filosofía del dolor no se inspira en el Marqués de Sade sino en las teorías de Joseph Schumpeter, uno de los padres del neoliberalismo, quien pensaba que todo sufrimiento social cumple de algún modo un objetivo económico necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque sólo fuese ligeramente.
En eso estamos. Con una Angela Merkel en el rol de “Wanda, la dominadora”, alentada por un coro de ­fanáticas instituciones financieras (Bundesbank, Banco Central Europeo, ­Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, etc.) y por los eurócratas adictos de siempre (Durao Barroso, Van Rompuy, Ollie Rehn, Joaquín Almunia, etc.). Todos apuestan por un masoquismo popular que llevaría a los ciudadanos no sólo a la pasividad sino a reclamar más expiación y mayor martirio “ad maiorem gloria Europa”. Hasta sueñan con eso que los medios policiales denominan “sumisión química”, unos fármacos capaces de eliminar total o parcialmente la conciencia de las víctimas, convertidas sin quererlo en juguetes del agresor. Pero deberían ir con cuidado, porque la “masa” ruge.
En España, donde el Gobierno de Mariano Rajoy está aplicando políticas salvajes de austeridad al límite precisamente del “sadismo” (1), las expresiones de descontento social se multiplican. Y eso en un contexto de enorme desconcierto, en el que, de repente, los ciudadanos constatan que a las crisis económica y financiera se suma una grave crisis de gobernación. Simultáneamente, varios pilares fundamentales del edificio del Estado se resquebrajan: la Corona (con el tétrico asunto de la caza del elefante en Bostwana), el Poder judicial (con el cochambroso caso Dívar), la Iglesia (que no paga el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, IBI), el sistema bancario (del que nos afirmaban que era el “más sólido” de Europa y constatamos que se desmorona), el Banco de España (incapaz de alertar sobre Bankia y otras quiebras espectaculares), las Comunidades Autónomas (sumidas algunas de ellas en abismales escándalos de corrupción), los grandes medios de comunicación (excesivamente dependientes de la publicidad y que ocultaron las calamidades por venir)...
Sin hablar del propio Gobierno cuyo Presidente, en un momento en el que España (con Grecia) se ha convertido en el eje de los problemas del mundo, parece avanzar sin brújula. Y quien, frente a preguntas fundamentales, o da la callada por respuesta o contesta con expresiones surrealistas (“Vamos a hacer las cosas como Dios manda”), o sencillamente sostiene contraverdades (2). Mariano Rajoy y su equipo económico tienen una gran responsabilidad en el desastre actual. Han dirigido la crisis bancaria con evidente torpeza; han dejado descomponerse el caso de Bankia; han transformado una clara situación de quiebra en un pulso con Bruselas, el Banco Central Europeo y el FMI; han practicado el negacionismo más necio, pretendiendo hacer pasar un rescate de consecuencias gravísimas para la economía española como un crédito barato y sin condiciones (“Es un apoyo financiero que no tiene nada que ver con un rescate”, declaró Luis de Guindos; “Lo que hay es una línea de crédito que no afecta al déficit público”, afirmó Rajoy).
Todo esto da la penosa impresión de un país que naufraga. Y cuyos ciudadanos descubren de pronto que tras as apariencias del “éxito económico español”, pregonado durante lustros por los gobernantes del PSOE y del PP, se escondía un modelo (el de la “burbuja inmobiliaria”) carcomido por la incompetencia y la codicia.
En cierta medida, comprendemos ahora –muy a expensas nuestras– uno de los grandes enigmas de la historia de España: ¿cómo fue posible que, a pesar de las montañas de oro y plata traídas de América por el Imperio colonizador y explotador, el país se viese convertido, a partir del siglo XVII, en una suerte de “corte de los milagros “llena de mendigos, desamparados y pordioseros? ¿Qué se hizo de tamaña riqueza? La respuesta a estas preguntas la tenemos hoy ante los ojos: incompetencia y miopía de los gobernantes, codicia infinita de los banqueros.
Y el castigo actual no ha terminado. Después de que la agencia Moody’s, el pasado junio, rebajara la nota de la deuda española en tres escalones, desde A3 hasta Baa3 (uno por encima del “bono basura”), la prima de riesgo llegó hasta límites insostenibles. La solvencia española está en la pendiente que conduce a un rescate. Y tanto el rescate de la banca como el rescate de la deuda pública tendrán un ­coste social terrorífico. En su informe anual sobre España, el Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, ya está reclamando que el Gobierno suba el IVA y que apruebe lo antes posible una nueva disminución del sueldo de los funcionarios para reducir el déficit. Además, en un documento de trabajo, los expertos del Fondo recomiendan a España que rebaje aún más el despido, reclaman el contrato único y que se evite la actualización automática de los sueldos (3).
La Comisión Europea recomienda igualmente la subida del IVA, y la adopción de nuevas medidas “austeritarias”: el retraso de la edad de jubilación, el control del gasto en las Comunidades, el endurecimiento de las prestaciones por desempleo, la eliminación de la desgravación por vivienda y la reducción del volumen de la Administración Pública. Todo antes de 2013. Ya que no se puede devaluar el euro, se trata de devaluar a todo un país, rebajando su nivel de vida de un 20 a un 25%...
Por su parte, la canciller alemana exige que España continúe con las profundas reformas económicas y fiscales. A pesar de la canina fidelidad que le manifiesta Rajoy, Merkel se opone con uñas y dientes a cualquier medida del Gobierno que suponga para España ceder en el camino de la austeridad y de las reformas estructurales. Berlín quiere aprovechar el “shock” creado por la crisis, y la posición dominante de Alemania para conseguir un viejo objetivo: la integración política de Europa a las condiciones germanas. “Nuestra tarea hoy –declaró Merkel en un discurso ante el Parlamento alemán– es compensar lo que no se hizo [cuando el euro fue creado] y acabar con el círculo vicioso de la deuda eterna y de no cumplir las normas. Sé que es arduo, que es doloroso. Es una tarea hercúlea, pero es inevitable”. Algunos comentaristas hablan ya del IV Reich...
Porque, si se produce el “salto federal” y se avanza hacia una unión política, eso significa que cada Estado miembro de la UE tendrá que renunciar a considerables partes de su soberanía ­nacional. Y que una instancia central podrá interferir directamente en los presupuestos y los impuestos de cada Estado para imponer el cumplimiento de los acuerdos. ¿Cuántos países están dispuestos a abandonar tanta soberanía nacional? Si ceder parte de la soberanía es inevitable en un proyecto de integración político como la Unión Europea, existe sin embargo una diferencia entre federalismo y neocolonialismo... (4).
En los Estados sometidos a rescates –España, entre otros– estas importantes pérdidas de soberanía ya son efectivas (5). Desmintiendo a Rajoy, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, afirmó que la troika (BCE, Comisión Europea y FMI) controlará la reestructuración de la banca en España (6). Esa troika gobernará la política fiscal y macroeconómica para ­seguir imponiendo reformas y recortes y para asegurar la prioridad del cobro de la deuda que los bancos españoles tienen con la banca europea, y principalmente alemana (7). España dispone pues, desde junio pasado, de menos libertad, menos soberanía de su sistema financiero y menos soberanía fiscal.
Todo ello sin ninguna garantía de salir de la crisis. Al contrario. Como lo recuerdan los economistas Niall Ferguson y Nouriel Rubini: “La estrategia actual de recapitalizar los bancos a base de que los Estados pidan prestado a los mercados nacionales de bonos –o al Instrumento Europeo de Estabilidad Financiera (IEEF) o a su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)– ha resultado desastrosa en Irlanda y Grecia: ha provocado una explosión de deuda pública y ha hecho que el Estado sea todavía más insolvente, al tiempo que los bancos se convierten en un riesgo mayor en la medida en que más parte de la deuda pública está en sus manos” (8).
Pero entonces, si no funcionan ¿por qué se mantienen esas sádicas políticas de “austeridad hasta la muerte”? Porque el capitalismo se ha puesto de nuevo en marcha y se ha lanzado a la ofensiva con un objetivo claro: acabar con los programas sociales del Estado de bienestar implementados después del final de la Segunda Guerra Mundial y de los que Europa es el último santuario.
Pero, como decíamos más arriba, debería ir con cuidado. Porque las “masas” están rugiendo...

26 marzo, 2012

Psicopatas abundan en Wall Street


Escrito por Alexander Eichler
Quizá Patrick Bateman no fue un caso atípico.
Uno de cada 10 empleados en Wall Street es probablemente un psicópata clínico, escribe Sherree DeCovny en un número a punto de aparecer en la publicación comercial CFA Magazine. Entre el conjunto de la población, la proporción está cercana al uno por ciento.
“Un psicópata financiero puede presentar un perfil perfectamente equilibrado para el puesto de trabajo de director ejecutivo, director, compañero de trabajo y miembro del equipo porque sus características destructivas son prácticamente invisibles”, escribe DeCovny, que reúne la investigación de varios psicólogos para su trabajo, el cual sugiere de forma optimista que las firmas financieras no contratan a psicópatas extremos.

Desde luego, el comportamiento psicópata típico es de amplio espectro. En un extremo está Bateman, retratado por Christian Bale, en la película del 2000“American Psycho” como un banquero de inversiones que en realidad asesina a la gente sin el menor remordimiento. Cuando los profesionales de la sanidad hablan acerca de los “psicópatas” tienen en consideración un amplio rango de comportamiento.
Un psicópata clínico es brillante, gregario y encantador, escribe DeCovny. Miente fácilmente y a menudo, y puede tener el problema de sentir empatía por otra gente. Probablemente es también alguien más dispuesto a aceptar riesgos peligrosos, sea porque no conoce las consecuencias, sea porque no se preocupa.

Una predisposición al riesgo puede parecer un rasgo comercial positivo en Wall Street, en donde las grandes jugadas a veces conllevan grandes recompensas. Pero para la gente de la que DeCovny está hablando, los resultados importan menos que las jugadas en sí mismas, y el subidón químico de serotonina y endorfinas que las acompañan.
Es apenas la primera vez que la enfermedad mental ha sido equiparada con cierta capacidad para el éxito profesional, especialmente en el sector financiero, en donde algunos especuladores (stock traders) en realidad han puntuado más alto que psicópatas diagnosticados en pruebas que miden el espíritu competitivo y la atracción por el riesgo
Algunos psicólogos llevan tiempo afirmando que las cualidades que sirven para un político o corredor de bolsa de éxito son también los mismos rasgos que los psicópatas lucen abundantemente.

Otros investigadores lo generalizan a los patrones como especie, afirmando que alrededor del 4 por ciento de todos los ejecutivos son psicópatas, y que su relativa falta de escrúpulos es lo que los ayuda a destacar especialmente en los negocios.
Al mismo tiempo, el entorno rápidamente cambiante y de gran presión de Wall Street, probablemente ponga en peligro la salud mental de algunos de sus empleados. Un estudio reciente encontró que muchos banqueros jóvenes sufren alcoholismo, insomnio, trastornos alimenticios y otras dolencias relacionadas con el estrés al cabo de pocos años en el puesto.

Los corredores de bolsa también han mostrado una tendencia a experimentar depresión clínica en una proporción más de tres veces mayor que la población en general.
DeCovny escribe que para alguien con un problema “latente” de juego compulsivo, un puesto de corredor de bolsa puede desencadenar respuestas patológicas que conduzcan a la persona a un patrón creciente de mentiras, deudas e incluso malversación y fraude.
Una persona con este problema se sentiría satisfecha con una enorme pérdida porque obra en su cerebro una particular forma de recompensa, lo cual, según DeCovny puede explicar las actividades de algunos corredores de bolsa notorios granujas como Kweku Adoboli, Jerome Kerviel y Nick Leeson, tres hombres que jugaron y perdieron un equivalente conjunto de 10.300 millones para sus instituciones a los largo de los últimos 17 años.
Alexander Eichler es un periodista económico que escribe en The Huffington Post

12 marzo, 2012

Bebe


La tarde se va sin pausas
yo sentado en el sillón te recuerdo...
hace tiempo te recuerdo
... y te espero
El amor que siempre y nunca tuve...

Desde antes te nombro, te siento,
pero necesito tus ojos, que me miren,
tu mano, que me sienta,
tu abrazo, que me cura

Tengo el espacio en que no estas,
así me acompañas,
estoy aquí recordándote
Nos esperan el llanto y la risa
tu juguete y el ¿Por que?
el coche y el babero
el cuento y la fantasía,
la rabieta y la noche en vela

Mirarás con alguna parte de nuestros ojos,
abrazarás con algún pedazo de nuestros brazos,
sentirás con alguna esquina de nuestro corazón,
y serás…seremos

Completa este motivo, trasciende,
refresca la maravilla de la vida
como el rocio sobre la hoja, cada amanecer
                                                                                   Ivan

02 marzo, 2012

Racismo a la peruana


Por Antono Zapata

Una visita a las playas del Sur permite constatar tanto la transformación como la persistencia del viejo racismo nacional. No hay duda que la elevada discriminación existente se expresa en términos raciales. Todo lo popular se identifica con “cholo”, empezando por las personas y siguiendo por los productos que las caracterizan. Y, los cholos son segregados. No se juntan con la elite.

Pocos balnearios son mixtos, como San Bartolo por ejemplo, que dispone de un barrio residencial de clase media y otra zona popular, que creció como asentamiento de trabajadores llamado San José. Luego, la mayoría prefiere la exclusividad. Como sabemos, el extremo de la segregación se halla en las playas de Asia, con ingreso reservado y normas explícitamente discriminatorias contra el personal de servicio doméstico.

Pero, esa segregación ha dejado de ser fenotípica y ha pasado a ser de clase. Cholo equivale a pobre. Por lo tanto, inmediatamente se tiñe de color cobrizo y de formas crudas y poco acabadas. Así, cholo equivale también a feo. Mientras que el dinero y el manejo de las normas culturales occidentales inmediatamente blanquea. Conozco personas que han ascendido social y económicamente, que fueron tratadas como cholas media vida. Pero, de pronto empezaron a escalar y ahora, que se acercan a la vejez, se han vuelto totalmente respetables y no son discriminadas, de hecho algunas son vecinas de Asia, y más bien discriminan a las personas pobres a su servicio. Es decir, como bien ha sostenido Walter Twanama, en el Perú somos choleados por otros y también tenemos nuestros “puntos”, a quienes nosotros choleamos.

En otros países las mismas discriminaciones de clase no se expresan necesariamente en categorías raciales. Por ejemplo, en los EE. UU. existen algunos afroamericanos que han hecho mucho dinero y pertenecen a la elite económica del país. Pero no los consideran blancos. Siguen siendo considerados negros y su matrimonio más frecuente es igualmente con alguien de color.
Allá la segregación sigue siendo fenotípica y el estatus importa menos. Por el contrario, una sociedad mezclada como la peruana, ha usado el racismo para fundamentar las jerarquías sociales. A partir de la clase media se ingresa a la sociedad de los blancos, así seas originalmente indígena o negro.

La valla se encuentra en la clase media, que define dos escenarios, el mundo popular y su, parcialmente opuesta, sociedad que agrupa a quienes toman decisiones e importan en el Perú. “El grupo de los mil” según celebre definición de Rafo León. ¿Cuál es la marca distintiva?
Aparentemente, gozar de servicio personal, que el hogar cuente con empleada doméstica. Es decir, una vieja institución colonial, prácticamente desaparecida en el Primer Mundo, donde el trabajo doméstico es por horas y organizado como cualquier otro empleo. Nuestra particularidad es la empleada “cama adentro”, que significa una persona al servicio, a cualquier hora del día o de la noche, cuando se necesite.

No importa el lugar de residencia, puede ser uno de los Conos, la clave se halla en la disposición de servicio doméstico cama adentro. El hogar que lo dispone ha dejado la choledad y ha pasado a cholear a otros. Estas categorías se oponen a la vieja consideración fenotípica. Lo crucial ya no es el color de la piel ni siquiera los rasgos más pronunciados del cuerpo. Aunque son tomados en cuenta, importan menos que la posición social.

Ha ido evaporándose el llamado “racismo científico”, que fue muy fuerte en el mundo entero cien años atrás. Ese racismo identificaba el color del individuo con sus expectativas de civilización y jerarquizaba el mundo rígidamente, colocando a los blancos en la cima. Pero, eso no funciona más, porque la historia se ha encargado de desmentirlo y entonces la vieja discriminación se ha reciclado.
Así es el Perú. Un país donde nos hemos acostumbrado al choleo de una manera particular, segregando por clase y otorgándole un componente racial y estético a esa discriminación.

28 febrero, 2012

Confesiones de un gángster económico


En su libro Confesiones de un Economic Hit Man, John Perkins describe cómo él mismo, como un profesional muy bien pagado, ayudó a EEUU a timar a países pobres alrededor del mundo, en trillones de dólares, prestándoles más dinero del que ellos podrían alguna vez pagar, para luego hacerse dueño de sus economías.

Hace 20 años, Perkins comenzó a escribir un libro con el efectivo título : «Confesiones de un Gánster Económico».

Perkins dice que «el libro iba a ser dedicado a los presidentes de dos países, hombres que habían sido clientes a quienes yo respeté y de pensamientos afines : Jaime Roldós, Presidente de Ecuador, y Omar Torrijos, Presidente de Panamá. Los dos murieron en accidentes de aviones. Sus muertes no fueron accidentales. Ellos fueron asesinados porque se opusieron a esa fraternidad de corporaciones, gobiernos y élites bancarias. Nosotros, los Economic Hit Man, fallamos en obtener acuerdos de Roldós y Torrijos...y, luego, otro tipo de Hit Men, los Chacales, castigadores de la CIA que siempre estaban detrás de nosotros, llevaron a cabo su siniestra tarea».

John Perkins sigue en su escrito : «Fui persuadido para detener el libro que escribía. Cuatro veces más lo retomé durante los siguientes veinte años. En cada ocasión, mi decisión para recomenzar fue influida por los eventos del mundo actual : la invasión norteamericana de Panamá en 1980, la primera Guerra del Golfo, Somalía, y el surgimiento de Osama Bin Laden. Sin embargo, las amenazas o sobornos siempre me convencieron que lo detuviera».

Pero ahora Perkins ha publicado, finalmente, su historia. El libro es titulado Confesiones de un Economic Hit Man

Tomado de: pijazo.blogspot.com

19 diciembre, 2011

Delito de lesa humanidad


Hasta cuando dejaremos que estos patrones de conducta sigan reproduciendose -porque si en Mexico es asì, en el resto de America es igual o peor-, y que ademas conciente o no, sigamos ensuciando tan vilmente la pureza que, como un tesoro para la humanidad, guardan aùn los niños.

12 diciembre, 2011

Humala, Belaunde. Perspectiva histórica

"La juramentación… como presidente constitucional de Perú tuvo lugar en medio no solo de la expectativa popular sino de una total y completa legitimidad… Pero ¿Estaba… en condiciones de llevar a cabo la Gran política de Renovación (¿No les suena a "LA GRAN TRANSFORMACIÓN"?) que venía pregonando constantemente desde su primera intentona presidencial?… No hay que olvidar que… asumió el mando flanqueado por un lado, del recelo de numerosos conservadores, inquietados por las iniciativas renovadoras de la campaña y, por el otro, de las esperanzas reformistas de sus miles de partidarios y del pais en general".

El texto de Raul Palacios Rodriguez, tomado de la adenda a la obra de Jorge Basadre "Historia de la República del Perú" con el auspicio del diario El Comercio, podría trasladarse y describir perfectamente el ambiente de la toma de mando de Ollanta Humala como presidente de la nación, y no solo eso, veamos: Belaunde tomó las banderas de diversas luchas populares, con las que recogió para si la voluntad popular, tales fueron, la solución del problema de los yacimientos petroliferos de La Brea y Pariñas y contra el abuso de la transnacional IPC y la otra, la vibrante demanda popular por un plan de Reforma Agraria. En torno a estos puntos se creó tempranamente dentro del gobierno dos facciones, los "Carlistas" conservadores (como Carlos Ferreyros, Carlos Velarde, Carlos Muñoz; muy cercanos a presidente) y los izquierdistas "Termocéfalos". Belaunde, que llegó al poder aupado por los movimientos populares, inclinó rapidamente el fiel de la balanza hacia los "Carlistas" desoyendo las voces de quienes lo llevaron a palacio.

No trabajó por tanto, el tema planteado en la campaña con respecto a la reforma agraria ni solucionó el problema con la International Petroleum Company (IPC), firmando mas bien con ella el ACTA DE TALARA, un contrato a lo menos dudoso para los intereses del pais, que incluia la condonación de impuestos no pagados y por el valor del petroleo sustraido indebidamente (deuda que ascendia a 900 millones de dolares) y mucho mas aún al hacerse publica la desaparición de su pagina 11, que fijaba las condiciones de compra-venta del crudo entre la empresa estadounidense y el gobierno. Luego de eso, entre otros factores que no son motivo de la presente, el descontento popular se apoderó del pais y trajo consigo el debilitamiento y la desestabilización del gobierno. El resultado es bien conocido.

El presidente Humala aparentemente, acaba de hacer caso a los "Carlistas" de su gobierno y ha dejado desconcertados a su amplia base de electores, pierde asi rapidamente su base social, no solo por la conformación del nuevo gabinete, sino por como venia trabajando el problema de la asociación de las: Newmont Mining Corporation, Compañía de Minas Buenaventura e International Finance Corporation – IFC, con la Minera Yanacocha para el proyecto Conga.

El presidente Humala debiera saber leer los acontecimientos pasados y presentes y hacer las correcciones pertinentes para actuar de acuerdo a los intereses de los pueblos del Perú, que fueron los que lo llevaron a palacio como una gran promesa de justicia social y no para hacerle el juego a los poderes facticos que parecen hoy tenerlo rodeado.


Ivan Ortiz

De la Burbuja a la Crisis